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AUTOR: OMAR RUIZ

RECUPERACIÓN DE ESGUINCE DE RODILLA EN FÚTBOL

Los datos muestran que 7 de cada 1000 personas practicantes de fútbol han tenido alguna vez un esguince lateral de rodilla y, además, si no ha existido una readaptación adecuada del mismo, este esguince se ha visto repetido.

Dentro de las lesiones de rodilla en el deporte, la más común es el esguince de ligamentos, y a su vez el que más suele verse afectado es el ligamento lateral interno (LLI) (Medvecky et al., 2007). La presentación común de esguince de LLI normalmente incluye un esguince transversal por la ausencia de laxitud en valgo de la rodilla (Ashley, 2015) y está más presente en hombres que en mujeres.

En este artículo pretendemos hacer una propuesta de readaptación para la lesión, pero antes debemos intentar entender la anatomía de la rodilla para conocer métodos de prevención. No hay mejor forma de evitar una lesión que prevenirla correctamente.

rodilla futbol

RECUERDO ANATÓMICO

Los ligamentos laterales unen el fémur y la pierna (tibia y peroné) por las zonas laterales y mediales de la rodilla, como su propio nombre indica. Previenen a la rodilla de torceduras hacia dentro y hacia fuera, y le ayudan al movimiento hacia delante y atrás.

rodilla dibujo

Estos ligamentos podemos localizarlos en la parte interna (Ligamento Lateral Interno) y en la parte externa (Ligamento Lateral Externo). Pese a que ellos son los más frecuentemente afectados a nivel lesional, existen lesiones de rodilla combinadas de LCAP (Ligamento Cruzado Antero-Posterior), LLE (Ligamento Lateral Externo) Y LLI (Ligamento Lateral Interno), las cuales son devastadoras y resultan en una variación funcional y una difícil recuperación completa.

Bastante comunes son las combinadas de LCAP y de complejo posterolateral, refiriéndonos aquí al conjunto formado por LLE, tendón poplíteo, bíceps femoral, ligamento popliteofibular y la cápsula posterolateral.

Cuando se produce un daño en esta zona suele ir acompañado de daño en los LCAP y varias estructuras de los nervios peroneales y el gastrocnemio, así pues, es una potente causa de inestabilidad crónica (Espreguerira-Mendes, 2006).

CAUSAS DE LOS ESGUINCES

En contraste a la típica lesión de LCA que no precisa de contacto, el mecanismo principal de lesión es por contacto o colisión provocando una hiperextensión, hipervaro o hipervalgo, con ello se produce una hiperlaxitud del ligamento llegando a provocar en algunos casos esguinces graves que implican otras estructuras, e incluso roturas completas de ligamentos (Medvecky et al., 2007).

rodilla entrada

Por su parte, aunque menos frecuentes, las dislocaciones de rodilla son una de las causas de estas lesiones, son traumáticas y comúnmente provocan el fin de la carrera deportiva.

rodilla patada

¿CÓMO PREVENIR LOS ESGUINCES DE RODILLA?

Como hemos mencionado anteriormente, prevenir es el mejor método para reducir la probabilidad de lesión (aunque existir, siempre existirá).

Tratándose de una lesión en la articulación de la rodilla, tenemos que tener en cuenta toda la musculatura implicada en su estabilidad, a fin de reforzarla y prevenirla de cualquier fuerza externa que actúe sobre ella provocando una desestabilización y desestructuración de la misma. Por ello, trabajaremos la fuerza del tren inferior.

Así mismo, un entrenamiento de propiocepción y equilibrio será clave para que se active toda la musculatura estabilizadora de la rodilla y las cadenas cinéticas. El propósito de entrenamiento de la propiocepción es avanzar la actividad compleja del sistema neuromuscular. En este existen movimientos sobre distintos ejes, cambios de dirección y, sobre todo, potenciación muscular muy completa (Simek et al., 2007).

El trabajo de la musculatura central (CORE) va a ser una pieza de vital importancia para el desarrollo de todas estas actividades, nos ayudará a reestructurar nuestra columna y cadenas cinéticas en situaciones de alta demanda (Hall, 2006).

rodilla ejercicio

En el fútbol existen grandes demandas de energía repartidas entre grandes aceleraciones y desaceleraciones (Bompa, 2009). Es por ello que un trabajo con gran especificidad provocará resultados óptimos en el rendimiento, ayudando así a la prevención de la lesión.

Ejemplos de estas actividades pueden ser acciones funcionales, desplazamientos en ocho, cambios de dirección, utilizar distintas superficies y terrenos, implementos, saltos, perturbación del equilibrio, arranques y frenadas, caídas, etc…sin olvidar que la práctica competitiva es necesaria para la máxima especificidad.

Propuesta de prevención

A continuación vamos a presentar una sesión tipo estándar para cualquier sujeto deportista sano. El objetivo de la misma será la prevención de lesiones en la rodilla y, en especial, los ligamentos. Esta la realizaremos una vez por semana (aunque podría dividirse la sesión en dos), en lo referente al fútbol sería aconsejado ubicarla en las primeras sesiones del microciclo a fin de promover una eficiente recuperación.

Calentamiento (10 min): Activación en bicicleta estática o elíptica, aumentando intensidad progresivamente con ejercicios de activación específica de glúteos (mayor, medio y menor).

Propiocepción (15 min): Ejercicios a dos y una pierna (con ojos abiertos y ojos cerrados, sin implemento y con implemento, superficies estables e inestables, fuerzas externas desestabilizantes…).

Excéntrico (20 minutos): Algunos ejemplos de ejercicios pueden ser:

o Nordic Curl combinado con Razor Curl: 3 x 10/Descanso 2 min.

o Sentadilla con tirante muscular: 3 x 10/Descanso 1 min.

o Trabajo con máquinas isoinerciales: aceleraciones y deceleraciones a dos y una pierna y en todos planos y ejes posibles.

Fuerza/hipertrofia (25 – 40 min):

o Split búlgaro: 4 x 8/descanso 90”.

o Sentadilla: 4 x 10-8-6-4/descanso 2’-3’.

o Prensa de piernas: 3 x 12/descanso 1’.

• Core (10 – 20 min)

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Vuelta a la calma (10 – 20 min): Trabajo de flexibilidad completa, uso de herramientas de liberación miofascial, masajes y favorecimiento de la recuperación.

READAPTACIÓN DE LOS ESGUINCES DE RODILLA

Considerando que el jugador lesionado debe de recuperar la funcionalidad de la mejor forma posible a fin de evitar recidivas, vamos a centrarnos en una planificación totalmente estructurada para apoyarnos de una evolución favorable.

Entendiendo que según la gravedad de la lesión el proceso será más largo o más corto, vamos a ver todas las etapas de readaptación así como la rehabilitación.

Para conseguir un óptimo resultado es importante rodearse de los mejores profesionales, así pues un médico deportivo, fisioterapeuta, psicólogo, nutricionista y preparador físico serán de gran ayuda para asesorarte y guiarte de forma consensuada en la mejor evolución para tu lesión, hasta la vuelta al campo.

La estrategia de recuperación con tratamiento conservador es potenciar la fuerza funcional de las estructuras para compensar la deficiencia ligamentaria, de esa forma, utilizar habilidades específicas del deporte incrementando el esfuerzo como un método de progresión (Alex et al., 2016).

Una estrategia de ayuda podría ser la administración de factores de crecimiento como método para promover una recuperación de la estructura ligamentaria (Tomokazu et al., 2013).

El proceso de readaptación comenzará con tratamiento básico de movilidad y ROM, potenciando la fuerza del cuádriceps e isquiotibial sin peso externo, y desarrollando la propiocepción. Y las siguientes fases seguirán una progresión de mejora de la fuerza en las estructuras de rodilla, evolución en el equilibrio y la propiocepción, y gestos específicos del deporte de forma lógica (Alex et al., 2016).

Dentro de la readaptación, centraremos el trabajo en la mejora de la fuerza, el trabajo de propiocepción y el trabajo de campo.

Fase de aproximación

rodilla fuerza

Fase de orientación

rodilla campo

Fase de pre-optimización y optimización

Vuelta progresiva a las actividades con todo el grupo hasta obtener el alta competitiva. En esta fase se reintegra de forma progresiva al grupo hasta que el jugador es capaz de competir.

rodilla equipo
Referencias

• Alex, M., Justin, M., Brian, J. (2016). Conservative management of an isolated grade III lateral collateral ligament injury in an adolescent multi-sport athlete: a case report. The International Journal of Sports Physical Therapy, 11(4), 596.

• Ashley, J., Richard, M. (2015).A case study of a longitudinal medial collateral ligament sprain. SportEX medicine, 65(July):13-17.

• Bompa, T. (2009). Entrenamiento de equipos deportivos. Badalona, España: Paidotribo.

• Espregueira, M., Vieira, M. (2006). Anatomy of the lateral collateral ligament: a cadaver and histological study. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc, 14(1), 221-228.

• Hall, C.M.; Brody, L.T. (2006) Ejercicio terapéutico. Recuperación Funcional. Barcelona: Ed. Paidotribo.

• Mayo, M., Seijas, R., Álvarez, P. (2014). Structured neuromuscular warm-up for injury prevention in young elite football players. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. 58(6), 336-342.

• Medvecky, M., Zazulak, B., Hewett, T. (2007). A multidisciplinary approach to the evaluation, reconstruction and rehabilitation of the multi-ligament injured athlete. Sports Med, 37(2), 170-184.

• Simek, S., Milanovic, D. And Jukic, I. (2007). The Effects of Proprioceptive Training on Jumping and Agility Performance. Kinesiology, 39(2), 131-141.

• Tomokazu, Y.,Akihiro, K., Tosikatshu, W., Katsuya, A., Kenta, U., Masataka, S., Naoyuki, O. (2013). The effects of plasma rich in growth factors (PRGF-Endoret) on healing of medial collateral ligament of the knee. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc, 21(1), 1763–1769.

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