Ana

AUTOR: ANA LOPEZOSA

    

INFECCIONES FRECUENTES EN EL PIE DEL DEPORTISTA

Quien más quien menos habrá podrido sufrir algún problema en la piel de los pies al realizar deporte, como infecciones por hongos, virus, bacterias o reacciones alérgicas, entre otras. En este artículo veremos las infecciones más frecuentes que se pueden desarrollar en el pie en la actividad física en general. Si no padeces ningún síntoma igualmente hablaremos sobre la parte preventiva, que es aplicable a todo el mundo.

CONOZCAMOS LA PIEL

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y tiene gran variedad de funciones: protección, actúa como un impermeable, ayuda en la termorregulación, detecta estímulos sensoriales, etc. Está constituida por epidermis, dermis e hipodermis (o tejido subcutáneo).

pie dermis

A su vez, la epidermis está formada de varias capas, denominados estratos:

• Estrato basal.

• Estrato espinoso.

• Estrato granuloso.

• Estrato lúcido (se encuentra exclusivamente en las palmas y plantas).

• Estrato córneo.

pie superficial

Los queratinocitos, que son las células mayoritarias de la piel, empiezan a germinar en el estrato basal y poco a poco van ascendiendo hacia arriba hasta quedarse en el estrato córneo. Ahí, el contenido de queratina va aumentando hasta que finalmente la célula se aplana del todo y muere. Este ciclo dura aproximadamente 30 días, ¿por qué es interesante esto? Esta duración coincide con lo que tarda la piel en regenerarse por completo [1].

Cuando se realiza ejercicio físico, se producen cambios favorables en el estado metabólico de la piel: aumenta la circulación sanguínea (por un incremento de los nutrientes, la oxigenación y la eliminación de radicales libres), y también se incrementa la eliminación de toxinas y la liberación de hormonas. Sin embargo, pueden llegar los problemas…

Como hemos comentado antes, la piel tiene una función muy importante: nos protege de agresiones externas; pero cuando la capa más superficial (epidermis) pierde dicha capacidad, ciertos microorganismos pueden aprovecharlo para alterar el equilibrio defensivo de la piel, produciendo infecciones.

¿Qué puede causar esta pérdida de función de la piel?

1. Microtraumatismo repetido: Muy frecuente en deportistas. Se trata de traumatismos de carácter físico, repetido durante el tiempo que si se producen de manera única apenas tienen repercusión, pero si son continuos pueden producir consecuencias más graves.

2. Exceso de humedad.

3. Exceso de calor.

4. Mala transpiración.

5. Contacto con el equipamiento y con otros jugadores [2].

pie herida

Antes de abordar específicamente las infecciones más frecuentes, debemos advertir que el poder de diagnóstico no está al alcance de todos y lo tiene que hacer un profesional cualificado para ello. Aquí se dará una información útil para el deportista, tanto clínica como preventiva, para que cualquier afección que presente o pueda presentar en el futuro sea debidamente tratada.

INFECCIONES POR HONGOS

En los deportistas las infecciones por este tipo de organismo están a la orden del día, y afectan sobre todo a los pies. Esta infección puede ser contraída al mantener contacto directo entre superficies que haya tocado una persona con dicha afección, como pueden ser las duchas, piscinas, etc. Los causantes de esta lesión son los dermatofitos, que están presentes en el ambiente, en humanos y animales, con lo cual, el contagio puede darse a través de cualquiera de los portadores o incluso del entorno.

Puede afectar a diferentes partes del cuerpo, como el cuero cabelludo, el cuerpo, las ingles, piernas, pies (pie de atleta) y uñas (onicomicosis), siendo estos dos últimos los más frecuentes. Este tipo de infecciones se contraen en condiciones húmedas, calor y falta de transpiración en los pies, condiciones que se dan frecuentemente en los deportistas. Al tener un zapato cerrado y realizar deporte, aparece la sudoración – dependiendo de la persona será mayor o menor grado – que facilita la entrada del patógeno.

Pie de atleta

El olor y sudor de pies son dos signos que pueden alertarnos de la aparición de hongos. Diferentes estudios determinan que el 70% de la población padece o padecerá pie de atleta, así que viendo estas estadísticas podemos ver que es algo muy frecuente y que debemos estar más alerta con nuestros pies.

Los que suelen padecer más esta afección son los hombres de un rango de edad de entre 15-45 años, aunque perfectamente puede aparecer en las mujeres si los factores de riesgo son similares.

Los deportes estrella en los que vamos a encontrar con más frecuencia esta lesión son fútbol y baloncesto (quizás porque también son los deportes más practicados), aunque también les sigue de cerca la natación, dada la “preferencia” que tiene el hongo de habitar en zonas húmedas y de calor, como mencionábamos previamente [3].

pie atleta

El pie de atleta puede tener distintas presentaciones, señalaremos las siguientes que son las más comunes:

• Afectación entre los dedos, podemos ver surcos, grietas, maceración (blanqueamiento de la piel con aspecto blando).

• Descamación de la piel por los laterales y talón.

• Pueden aparecer vesículas y ampollas.

• Enrojecimiento y picazón. A veces produce una sensación de ardor o dolor.

• Si no se trata y la infección avanza puede afectar a las uñas [4].

pie sano

Onicomicosis

Afectan a uñas de manos y pies, pero en las manos son menos frecuentes. Hay diferentes tipos de microorganismos que causan diferentes lesiones en las uñas, pero los síntomas más comunes son los siguientes:pie uña

• Uñas débiles y quebradizas.

• Cambio de coloración a blanco-amarillento.

• Engrosamiento de la uña pudiendo causar molestias [5].

 

Prevención de la infección por hongos

Cualquier entorno en el que haya calor, humedad y oclusión (como un calzado grueso y cerrado) son factores que facilitan la infección por hongos. Recomendaciones:

1. Evitar la humedad en los pies, realizar varios cambios de calcetines si es necesario.

2. Utilizar calcetines de algodón.

3. Lavar y desinfectar los pies diariamente con un jabón neutro.

4. Secar correctamente los pies, insistiendo entre los dedos para evitar cualquier humedad.

5. Si es necesario puedes utilizar polvos secantes en los pies.

6. Utilizar zapatos que tengan un sistema de transpiración. Evitar aquellos zapatos que sean demasiado oclusivos y rígidos.

7. Usar siempre chanclas para entrar en duchas públicas [6].

INFECCIONES POR VIRUS

En este caso hablaremos de la verruga plantar (conocido como papiloma), ya que son las lesiones más frecuentes provocadas por virus. Las verrugas son formaciones del epitelio benignas causadas por el virus del papiloma humano. Estas formaciones se caracterizan por tener un engrosamiento de la piel, en ocasiones causan dolor y, a veces, podemos observar pequeños puntos negros que son capilares sanguíneos de la propia verruga plantar. Suelen ser más frecuentes en niños, adolescentes y adultos jóvenes y, aunque en algunas ocasiones las infecciones víricas pueden resolverse por sí solas con el tiempo, muchos de los casos necesitan tratamiento.

Estas lesiones cutáneas pueden producirse por inoculación directa, es decir, contacto de una persona con verruga plantar a otra que no lo presenta. Las personas que caminan descalzas, obviamente, de nuevo son las que más predisposición tienen para padecer una verruga plantar [7].

pie verruga

Prevención de la infección por virus

1. Mantener los pies limpios y secos.

2. Cambiar los zapatos y calcetines diariamente.

3. Evitar intercambiar calzado con personas que hayan tenido o tengan verrugas, ya que pueden ser foco de contagio. Se incluye también artículos de uso personal como toallas, calcetines, etc.

4. En lugares públicos utilizar sandalias o chanclas, sobre todo en duchas de gimnasios, piscinas etc.

5. No tocar la verruga ya que puede propagarse a otra parte del pie.

6. Revisar los pies diariamente, sobre todo si eres deportista. Así podrás detectar cualquier anormalidad y poner solución a esta.

7. Las verrugas deben tratarse tan pronto como sea posible para evitar que se propaguen a otras partes del pie o contagiar a otras personas [8].

CONCLUSIONES

Estas afecciones de los pies suelen pasar desapercibidas hasta que nos toca a nosotros. Ampollas, durezas, rozaduras, problemas en las uñas…son más frecuentes de lo que parece y más en personas deportistas ya que la humedad, utilización de duchas públicas y el calzado pueden propiciar pequeñas complicaciones. Su correcta prevención y tratamiento (previamente diagnosticado como recomendación) pueden evitar que empeoren y deriven en consecuencias más graves.

Si te has sentido identificado con alguno de estos signos, no dudes en consultarlo con un profesional. Recuerda que los pies son el sostén de nuestro cuerpo y hay que prestarles la suficiente atención que merecen.

Referencias

1. Serna J, Vitales M, López MC, Molina A. Dermatología. Farmacia Hospitalaria. 2002: 841-75.

2. Vilarrasa E, García X, Corella F, Barco D, Puig L. Afecciones dermatológicas del deportista. Farmacia Profesional. 2007; 31 (11): 48-55.

3. Ortiz-González L, Novo-Fernández E, López-Salorio S, Ferro-Giménez J. Prevalencia de micosis en los pies en deportistas de fútbol y baloncesto. Rev Esp Pod. 2014; 25 (3): 82-85.

4. Zalacain-Vicuña A. Infecciones micóticas más frecuentes en el pie. Rev Esp Pod. 2010; 21 (6): 225-229.

5. Dalmau J, Roé E, Corella F, García-Navarro X, Puig L. Onicomicosis. Farmacia profesional. 2006; 20 (10): 62-66.

6. Crespo-Erchiga V. Como prevenir las Onicomicosis. Más Dermatol. 2008; 4: 21-24

7. Kovacs A, Urmenti A. Lesionología y afecciones características de los deportes natatorios. Ap Med Dep. 1974; 11 (44): 207-212.

8. Ramdass P. Mullick S. Faber H.F. Viral Skin Diseases. Primary Care. Clinics in Office Practice. 2015; 42(4): 517-567.

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