Sabemos que en los últimos años la obesidad ha ido aumentando de manera exponencial en los diversos países alrededor del mundo, principalmente en los países desarrollados como Estados Unidos y México donde más del 60% de la población presenta problemas de sobrepeso.

Estos niveles de obesidad sin duda han encendido las alarmas de las organizaciones de salud más importantes a nivel internacional, pues se trata de un padecimiento que más allá de representar un problema estético, también está relacionado estrechamente con el desarrollo de enfermedades cardíacas, circulatorias y otras afecciones crónicas que pueden desencadenar la muerte prematura de quien las padece.

Según diferentes estudios, se ha llegado a la conclusión de que los hombres adultos de entre 20 y 40 años que padecen de obesidad pueden ver reducida su esperanza de vida hasta en una década o más. Y es que la diabetes, hipertensión, colesterol alto y algunos problemas metabólicos son sólo una parte del cóctel de enfermedades que pueden desencadenarse con un aumento repentino de la grasa corporal y más aún cuando esta se mantiene o va aumentando con el paso de los años.

Actualmente son muchas las organizaciones en pro de la salud que se encargan de realizar exhaustivas campañas para erradicar la obesidad, aunque desafortunadamente no con el éxito esperado. Vivimos en una época en la que llevar a cabo un estilo de vida saludable a través de una buena alimentación y la práctica regular de alguna actividad deportiva se reduce únicamente a un pequeño grupo de la población mundial; sin duda un problema significativo que tiene que cambiar cuanto antes.

Más allá de la dieta y el ejercicio para la combatir la obesidad

Sin embargo, debemos tener en cuenta que si bien es cierto que seguir una dieta balanceada, junto con la práctica del ejercicio son opciones ideales y baratas para la pérdida de grasa corporal, también lo es que podemos recurrir a otros métodos médicos y al mismo tiempo que requieren un mayor desembolso de dinero para ir eliminando el excedente de grasa corporal.

Y justamente ese es el propósito de este artículo, en el que nos encargamos de recopilar los métodos con los que se ha demostrado se puede perder grasa de forma más efectiva. Claro, también hablaremos sobre el ejercicio y la dieta más a fondo, pues al fin y al cabo estos son los pilares a través de los cuales podremos mantener un cuerpo saludable con el paso de los años y no únicamente luego de un par de meses de haber cumplido con nuestros objetivos.

Es muy importante saber que independientemente de los métodos utilizados como alternativa (o mejor dicho, como complemento), deberán estar siempre supervisados por un el proveedor de la salud, ya que cada cuerpo reacciona de manera diferente a los tratamientos, por lo que a fin de tener una mejor expectativa de éxito, siempre se debe contar con un plan perfectamente personalizado de acuerdo a las necesidades y objetivos de cada persona.

Hablando sobre alimentación

Cuando se trata de reducir el porcentaje de grasa corporal, es imprescindible someterse a un plan de alimentación a modo de déficit, es decir, tener un balance energético o negativo o que se traduce a consumir menos calorías de las que el cuerpo necesita.

Sin embargo, esto no significa someterse a un régimen donde la alimentación sea escasa, sino más bien balanceada, de manera que el cuerpo pueda recibir todos sus nutrientes para no entrar en un estado de alerta o estrés lo suficientemente alto como para tirar todo el esfuerzo a la primera oportunidad.

Es importante entender que las dietas para adelgazar o mejor dicho, las dietas para eliminar grasa deben estar basadas en una alimentación sostenible, es decir, que se pueda seguir aún con el pasar de los años. Cada vez son más los especialistas que afirman que una dieta exitosa no se realiza únicamente al haber alcanzado el objetivo planteado, sino que esta debe adoptarse como un estilo de alimentación para favorecer a un estado de salud adecuado con el paso de los años.

Dicho esto, podemos llegar a la conclusión de que las dietas con mayor índice de éxito son aquellas que no se limitan únicamente a contar calorías, sino más bien a introducir los alimentos que en realidad deben consumirse, dejando de lado los productos procesados que son los principales causantes de la obesidad que parece gobernar este mundo.

Es posible que hayas escuchado hablar a muchas personas y especialistas de las salud sobre la dieta de la luna, la dieta de la manzana, la dieta del limón, la dieta Dukan y un sin número más planes que prometen ayudarte a perder hasta 10 kilos en un mes. ¿Nuestra opinión? Aléjate lo más que puedas de ellas, ya que estas no aportan ni el más mínimo beneficio a la salud y, a pesar de que sí pueden ayudarte a bajar de peso, no se centran en la quema de grasa ni mucho menos son sostenibles al paso del tiempo ya que están estructuradas bajo la premisa de que menos es igual más.

Hay otras dietas como las dietas proteicas y las dietas cetogénicas (altas en grasas, bajas en carbohidratos) que efectivamente sí parecen funcionar y de hecho no presentan ningún problema para la salud. Sin embargo, una de las principales cuestiones acerca de estas es que tampoco son sostenibles para todo mundo, ya que requieren de un compromiso y dedicación total, que muchas veces se reservan únicamente a personas que se dedican a competir en eventos fitness como los culturistas.

Y para finalizar acerca de los tipos de alimentación quema-grasas, podemos recurrir a esquemas de ayuno intermitente. En múltiples ocasiones hemos hablado acerca de este excelente método que además de ayudarnos a reducir el porcentaje de grasa corporal, también es excelente para limpiar el organismo de todas las sustancias tóxicas a las que el cuerpo se somete diariamente, sin mencionar que existen estudios que han encontrado una relación entre la mejora significativa de la calidad de vida y el ayuno intermitente.

Si bien en un principio hemos aclarado que contar calorías no es indispensable, sí que puede ayudarnos a tener una mejor idea acerca de la energía que consumimos diariamente. Para muchos puede ser de gran ayuda, ya que gran parte de las personas que se someten a un déficit calórico tienen la idea de que para poder ver resultados deben ingerir un aproximado de 1000 calorías menos al día, cuando la realidad es completamente distinta, pues la proporción entre la pérdida de grasa y una buena salud se traduce en un déficit calórico de 500 calorías al día, lo que se traduce en una reducción de 1 libra (aproximadamente 500 gramos) de grasa a la semana.

Sobre el ejercicio físico y por qué correr no es lo ideal para perder grasa

La mayoría de las personas relaciona a la pérdida de grasa con las largas sesiones de ejercicio cardiovascular por las tardes o las mañanas, principalmente el salir a correr.

Si bien se ha demostrado que este tipo de actividad física puede aportarnos grandes beneficios para la salud, entre ellos, lograr un déficit calórico con mayor facilidad, no es lo más recomendable para todos. La razón de ello se debe a que un cuerpo con sobrepeso no está apto para correr, ya que no se tiene la resistencia cardiovascular ni física lo suficientemente alta como para soportar un entrenamiento moderado y prolongado. No debemos olvidarnos tampoco de la presión a la que las rodillas se exponen, aumentando el riesgo de cualquier lesión con el paso del tiempo.

Un buen entrenamiento físico, incluso si se desea perder grasa, siempre debe estar acompañado de levantamientos de cargas pesadas, de manera que la masa muscular pueda estimularse lo suficiente como para poder crecer. La importancia de esto se traduce en que a mayor masa muscular, mayor será la demanda energética del cuerpo y por tanto, mayor la quema de grasas. Y eso sin mencionar todos los procesos metabólicos y fisiológicos que se activan en el cuerpo al haber un aumento de la masa muscular. Ya sea en el caso de hombres o mujeres, siempre habrá que prestarle mucha atención a este aspecto en concreto. Sin embargo, con el fin de obtener los mejores resultados, los entrenamientos con pesas siempre deberán estar personalizados para cada individuo, tal y como sucede con la dieta.

A medida que vayamos progresando; ganando más fuerza y perdiendo grasa, podemos realizar otros entrenamientos funcionales como el HIIT que también son excelentes para quemar grasa y ganar resistencia cardiovascular, que pondrá nuestra resistencia hasta el límite, pero que sin duda nuestro cuerpo agradecerá.

Tratamientos médicos

Finalmente, llegamos a la parte de los métodos alternos. En este caso, nos centraremos en los diferentes tratamientos médicos que podemos utilizar como complemento para obtener resultados más notorios.

Psicoterapia para adelgazar

Aunque no es usual recurrir a este método, sabemos que el apoyo psicológico puede sernos de gran ayuda durante los momentos más difíciles del proceso de transformación.

Y es que al llevar una dieta hipocalórica y realizar cambios importantes en el estilo de vida que hemos llevado durante años, el cuerpo se vuelve más susceptible a experimentar de estrés y ansiedad; dos factores que deben tratarse con mucho cuidado, ya que estos pueden incidir tirar la toalla antes de tiempo.

Las terapias psicológicas también son ideales cuando se tiene un aumento repentino de peso, ya que en muchas ocasiones, esto puede estar relacionado con problemas emocionales que deberán tratarse de forma inmediata para evitar que estos empeoren.

Uso de fármacos para adelgazar

Actualmente se reconocen dos tratamientos a base de fármacos para tratar la obesidad:

  1. El primero se basa en el uso de medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central, ayudando a disminuir la sensación del apetito, al mismo tiempo que se busca un aumento del metabolismo basal. Este medicamento es denominado como sibutramina y se comercializa en gran parte del mundo, por lo que en caso de ser necesario, el médico especialista puede llegar a recetar el consumo de este producto.
  2. Por otra parte, tenemos un medicamento conocido como Orlistat (Xenical). Su función se basa en inhibir la absorción de grasas hasta en un 30%. El consumo de este medicamento está estrictamente reservado para pacientes con supervisión médica.

Cirugía para adelgazar

La cirugía es un método bastante efectivo para eliminar la grasa corporal de manera inmediata, no obstante, un procedimiento quirúrgico conlleva una serie de riesgos que incluso podrían poner en riesgo la salud del paciente, siendo esta una de las principales razones por las que se toman como último recurso y se reservan únicamente para personas que exceden un IMC de 40.

Existen diferentes tipos de cirugía, tales como:

1. Cirugía Bariátrica

Esta cirugía consiste en reducir la capacidad gástrica, es decir, reducir la absorción de alimentos. Para lograr esto se emplean técnicas como la reducción del volumen del estómago y otras de derivación gastrointestinal.

2. Fijación de los maxilares

El propósito de esta cirugía es el de evitar que los pacientes puedan consumir sólidos, no obstante, se trata de un método que resulta muy molesto y poco satisfactorio.

3. Balón Intragrástrico

Esta es otra técnica poco recomenda, pues además del procedimiento también debe estar complementada por seguir un proceso de alimentación mucho más estricto que seguir una dieta común, por lo que tiene poco sentido llevarse a cabo.

Consiste en introducir un dispositivo de silicona a través de la boca. Una vez se encuentra en el estómago, deberá llenarse de suero, lo que producirá una sensación de saciedad, disminuyendo el apetito y la ansiedad por comer.

4. Marcapasos

Esta es sin duda la técnica más novedosa que la medicina tiene para ofrecernos actualmente, con la que podremos combatir la obesidad de manera efectiva y sin riesgos significativos.

Consiste en la aplicación de un pequeño dispositivo que se implanta en el abdomen y que se conecta en la pared del estómago a través de electrodos. Una vez implantado, el dispositivo comienza a estimular los nervios del estómago involucrados en la digestión, lo que ocasiona una sensación de saciedad. Dicho en otras palabras, el marcapasos es capaz de engañar al cerebro, haciéndole creer que acaba de comer.

Tal y como se comenta más arriba, se trata de un método que si bien requiere de cirugía no es tan invasiva como las anteriores, ya que no requiere de un corte en el estómago, por lo que se espera una pronta recuperación del paciente, así como un avance más significativo en la pérdida de grasa corporal.

Terapias alternativas

Otros métodos no avalados por la ciencia pero sí en materias como la medicina tradicional china han demostrado su efectividad a la hora de tratar la obesidad.

Acupuntura

En este caso, la acupuntura consiste en introducir agujas en los puntos de energía que circulan a través del cuerpo. Se trata de un tratamiento que debe estar completamente personalizado para estimular dichos puntos en cada paciente.

Al momento de tratar la obesidad con la acupuntura se debe intervenir sobre el meridiano del intestino, lo que ayudará a remover los desechos.

Existen otras variantes como la auriculoterapia, que se aplica en los puntos enrgéticos de las orejas, inhibiendo la ansiedad producida por la comida, así como la activación del metabolismo de los ácidos grasos.

Variantes más modernas como la digitopuntura tienen el mismo propósito, aunque en este método no es necesaria la inserción de agujas.

Homeopatía

La homeopatía trata a las enfermedades como un estado de la pérdida de equilibrio, siendo que sus síntomas (cansancio, dolor, fiebre) son la manera en la que el cuerpo tiene para defenderse.

Para entender cómo funciona este método de curación hay que entender esta premisa: una sustancia es capaz de provocar cierta enfermedad en individuos sanos. No obstante, al aplicar la misma sustancia en un organismo sano, pero en cantidades más pequeñas, el cuerpo se verá en la necesidad de desarrollar defensas para combatir dicho agente invasor. Es prácticamente el mismo proceso por el cual funcionan las vacunas.

La diferencia con los tratamientos homeopáticos es que estos extraen sustancias de origen vegetal, mineral e incluso en algunas ocasiones, de origen animal.

Se preparan al diluir la misma sustancia en una solución de agua y alcohol varias veces. Existen diferentes presentaciones, entre las que destacan los gránulos, unas bolitas impregnadas con la sustancia resultado que se colocan debajo de la lengua para una rápida disolución y así puedan distribuirse por todo el organismo.

Fuente: Tratamientos con los que puedes adelgazar en Mi Piel Sana.

from MusculacionFitness via tipsganamas on Inoreader http://ift.tt/2vDjRct
via IFTTT

Anuncios